Hécate es una de las deidades oscuras más poderosas, con raíces antiguas que se remontan a Grecia, Egipto y Asia Menor. Es la patrona de brujas, madres, pescadores, soldados, marineros, vírgenes y muertos. Preside encrucijadas, entradas y puntos de inflexión en la vida.
Es considerada la diosa de las encrucijadas por ser la deidad de las tierras salvajes y las zonas inexploradas. Esto llevaba a sus creyentes a realizar sacrificios para viajar con seguridad por estos territorios. Por lo general se le sacrificaban perros negros o, algunas veces, pescado.
Se le representa en forma triple (de ahí el nombre de la triple diosa), para simbolizar a la Doncella, a la Madre y a la Anciana. Su visión lo abarca todo. La triplicidad que encarna es también su capacidad de ver el pasado, el presente y el futuro de una sola vez. Se le consideraba la guardiana de la frontera entre el mundo de los humanos y espíritus. Su imagen fue utilizada para alejar los malos espíritus de las casas. Es la encargada de conceder a los humanos la victoria en los juegos, y a los pueblos en las guerras.
Su origen es incierto; algunos investigadores defienden que tiene orígenes anatolios. Su culto en Grecia podría haber llegado a través de Tracia y Tesalia, fusionándose así con otras diosas griegas (Artemis, Selene...). Sin embargo, los primeros registros sobre ella fueron encontrados en inscripciones hechas en cilindros en Sumeria, bajo el nombre de Ereshkigal. En estos cilindros se describen historias similares a las que cuentan sobre Hécate en la mitología griega, salvo por algunas diferencias, y esta historia se repite con variaciones en diversos panteones de otras culturas.
"Hécate, a la que Zeus Cronida honró sobre todos y le procuró espléndidos regalos, la suerte de participar en la tierra y el mar estéril. Ella también obtuvo en lote la dignidad que confiere el estrellado cielo y es especialmente respetada por los dioses inmortales. En nada la maltrató el Crónida ni tampoco le quitó nada de lo que recibió en suerte entre los primeros dioses, los Titanes; sino que sus atribuciones son las mismas que tuvo desde el principio.
Al que ella quiere, grandemente le asiste y ayuda; en el juicio se sienta junto a los venerables reyes, y en el ágora hace destacar entre la gente al que ella quiere. O cuando armados de coraza marchan los varones hacia la guerra destructora de hombres, allí la diosa asiste a los que quiere decididamente concederles la victoria y encumbrarles de gloria. Es capaz de asistir a los nobles que quiere y con igual capacidad, cuando los jóvenes compiten en juegos, allí los asiste y ayuda la diosa; y el vencedor en fuerza y capacidad, fácilmente y contento se lleva un magnífico premio y proporciona gloria a sus padres. A los que trabajan en el mar intransitable y elevan sus súplicas a Hécate y al resonante Ennosigeo, fácilmente la ilustre diosa les concede pesca abundante y fácilmente se la quita cuando parece segura si así lo desea su corazón. Es capaz de aumentar el ganado en los establos junto con Hermes, y en cuanto a las manadas de bueyes, los extensos rebaños de cabras y las majadas de lanudas ovejas, si así lo desea en su corazón, multiplica los pequeños y disminuye los numerosos.
Todavía ahora, cuando alguno de los hombres de la tierra los propicia, celebrando magníficos sacrificios según costumbre, invoca repetidamente a Hécate. Muy fácilmente obtiene gran honor aquél cuyas súplicas acepta complaciente la diosa, y le concede prosperidad puesto que está en su mano." (Extracto de Teoganía, Hesíodo)
Se decía que Zeus tenía cierta debilidad por Hécate, por lo que los dones que éste le otorgó le hicieron ser de las diosas más poderosas del panteón griego. Fue una de las principales deidades adoradas en los hogares atenienses como diosa protectora y que otorgó prosperidad y bendiciones a la familia. En los escritos post-cristianos de los Oráculos caldeos, le fueron considerados algunos dominios sobre la tierra, el mar y el cielo, así como un papel más universal como salvadora, madre de los ángeles y lo cósmico. En cuanto a la naturaleza de su culto, se ha comentado que "ella se siente más cómoda en los márgenes que en el centro del politeísmo griego. Ambivalente y polimórfica, se encuentra entre los límites convencionales y elude la definición." Se dice que todos los grandes magos y hechiceros mitológicos descienden de ella.
En las religiones paganas es considerada una diosa de la Hechicería y la Magia Ceremonial. En la Wicca, es de las figuras más evocadoras, siendo invocada por grandes brujas, magos y nigromantes en diversos rituales de Alta Magia. Es también la diosa de la Luna Negra, periodo vacío y transmutador entre la luna menguante y la luna creciente. Es la madre de todos los encantamientos y hechiceras, es la Madre Terrible que actúa desde las profundidades de la psique.
La figura de Hécate siguió estando asociada a la brujería mucho después de la desaparición de la Grecia Clásica y el Imperio Romano y es por eso que el cristianismo rodeó la figura de Hécate de un aura maléfica y connotaciones negativas, a menudo asociándose al diablo.
Su festividad varía dependiendo de cada cultura, siendo en el caso de los griegos, el 13 de agosto y el 30 de noviembre, mientras que los romanos consagraron el día 29 de cada mes en su honor.
Curiosidades:
Uno de los símbolos más importantes de Hécate son las antorchas.
La antorcha es un símbolo de la luz que ilumina la oscuridad, pues los griegos aseguraron a Hécate en su papel de traedora de la sabiduría.
Como guardiana de las llaves, el papel de Hécate era custodiar puertas y el conocimiento sagrado (los himnos órficos la mencionan como «reina de las llaves de todo el Cosmos»). La granada era vista por los antiguos griegos como la fruta del inframundo y símbolo femenino, siendo este un atributo de otras diosas como Hera o Perséfone.
En los llamados Oráculos caldeos Hécate fue también asociada a un laberinto serpentino alrededor de una espiral, conocido como "rueda de Hécate" (el «Strophalos de Hécate»). El simbolismo alude al poder de la serpiente para renacer, al laberinto de conocimiento a través del cual Hécate guiaría a la humanidad y a la llama de la propia vida.
Muchas hierba y plantas estaban asociadas a Hécate, probablemente debido a su papel como reina de las brujas y diosa de la hechicería. El ajo, las almendras, la lavanda, el tomillo, la mirra, la artemisia, la menta, el diente de león...son algunos ejemplos de las que habrían estado consagradas a Hécate.
Además habían varios venenos y alucinógenos, como la belladona, la cicuta, la mandrágora, el acónito (conocido como "hecateis") o el opio, que estaban asociadas a ella.
Es representada con perros negros, gatos negros, caballos, búhos y serpientes.
Sus colores son el negro, plata, blanco y morado.
Sus piedras son las perlas y piedras lunares. Su metal, es la plata
Su numerología es el 3, 6 y 9. Algunos dicen, que el número 13 también.
Los colores asociados a esta diosa son el negro, plata, blanco y morado. Las piedras con las que usualmente se le representa son las perlas y piedras lunares, mientras que el metal utilizado para representarla es la plata. En cuanto a su numerología, el 3, 6 y 9 son sus números simbólicos (algunos dicen que el 13 tambíen).¿Vosotres habéis visto cómo algunas de estas simbologías se repiten de forma extraña en vuestra vida? Si es así, quizás Hécate intente contactar contigo. Busca en tu interior la respuesta y si es así, escucharás su llamada.